Édouard Manet (1832-1883)
Su trabajo inspiró el estilo impresionista, pero se rehusó a identificar su trabajo con este movimiento. Se caracterizaba por retratar la vida cotidiana y por utilizar mucho color y su técnica de la pinceleada “vívida”.
Empezó pintando temas como lo cotidiano como mendigos, personajes de café, entre otros. En 1863 su famoso “La merienda campestre” que se encuentra en el Museo de Orsay en París actualmente, fue exhibido en el Salón de los Rechazados, una nueva sala de exposiciones abierta por Napoleon III accediendo a las protestas de los artistas expulsados del Salón de la Academia. El cuadro de Manet, que representaba una mujer desnuda acompañada de dos hombres completamente vestidos, llamó la atención del público y de los críticos aunque lo atacaron duro. En 1864 el Salón de la Academia aceptó dos obras suyas, y en 1865 expuso su Olimpia (1863, Museo de Orsay), desnudo basado en una Venus de Tiziano.
Claude Monet (1840-1926)
Siempre se ha considerado a Monet como el máximo representante del Impresionismo y también como impresionista puro porque él nunca abandonó sus planteamientos.
Monet a lo largo de su carrera llegó a pintar casi tres mil cuadros. Se reconocen sus obras por usar en sus temas la luz y el color y la forma. Sus temas preferidos eran las marinas, ríos y paisajes. En su investigación de la luz , observa que los colores cambian con el paso del tiempo.
Aldred Sisley (1839-1899)
Pierrer- Auguste Renoir (1841-1919)
Su fama traspasó fronteras en Francia y sino que estuvo también en la Centennale, la muestra de arte francés del siglo XIX en la exposición universal de París de 1900, y recibió la cruz de la Legión de Honor.







